
Yo me doy la vuelta, despacio. Despego mis legañosos párpados y la oscuridad de la habitación me recibe compañera. «¿Qué hora es?», musito. Pero ella ya se ha incorporado y con desprecio empuja las cortinas: «Que no se interpongan, que se aparten de mi camino. Fuera…».
Fuera, está totalmente nublado y llueve a cántaros. Escucho el constante gorgoteo de las gotas al caer. Parecen golpear los hogares, me las imagino arremetiendo contra los tejados, invadiendo el trance soporífero del despertar. La débil luz del sol que entra por la ventana es suficiente como para herir mis hinchados párpados.
Paula vuelve sobre la cama, salta, bota, me da patadas en el culo y continua hablando. «Desayunaremos e iremos a pasear. Hoy vamos a hacer un montón de cosas». Me muerde por detrás de las rodillas. «Incorpórate». Me empuja desde los hombros. «Tienes que hacer estiramientos. Tus músculos se relajan demasiado mientras dormitas». Se pone de pie, agarra mis muñecas y las estira hacia arriba. Crujen mis huesos. Siento el frío de fuera.
«Está lloviendo», me quejo. «No pienso ir a ningún lado». Me escurro de ella, regreso al colchón y con un gesto perezoso recuperó la sábana y me oculto bajo ella. Cierro los ojos para que nadie pueda verme.
Ella se resiste a rendirse. Vuelve a rebotar, me zarandea. «Despierta. Despierta. Hay muchas cosas que hacer».
Algo murmuro. Un siseo débil e ininteligible que apenas llegas más allá de mis labios. Ya no estoy con ella. Regreso al onírico mundo, al abrazo de Morfeo, a la levedad. A la morfina del sueño.
Paula abre la ventana, deja que que el aire arrastre las frías gotas al interior de la habitación. Fuera, el cielo es de un oscuro azul. Truenos retumban. «Es tan hermoso», dice. «Te lo vas a perder».
«No te duermas».
Pero para mí, es demasiado tarde.
«Por favor, no te duermas».
¿Y al final no te consiguió levantar?, muy mal por tu parte!!! ¿o es un mensaje en clave????
ResponderEliminar¡joder qué lío!
Pero me gusta mucho la narración.
Saludos
No, Wambas, no me consiguió levantar. ¡No me merezco a alguien así en mi vida! Jejeje.
ResponderEliminarGracias por leer. Saludos.
¡Qué placer más grande!
ResponderEliminarPocas cosas son comparables al duerme-vela de una día de descanso al remanso de alguien a quien quieres...
Bello relato
Muchas gracias Bicefalepena. No puedo estar más de acuerdo contigo.
ResponderEliminar